sábado, 15 de marzo de 2014

La basura en nuestras orillas

Cada vez que salgo a pescar y llego al puesto, cuando el sol lanzas sus primeros rayos  la emoción y las prisas por montar el equipo me embargan. El primer lance me genera expectación, me preparo ha lanzar cuando, plas  tropiezo con una litrona hundida en la arena, el sol levanta y la basura asoma, todo el puesto esta lleno de plásticos, envases, botellas, nylon y plomos, una colección de desperdicios para enmarcar.

Esta historia se repite en cada jornada de pesca, es deprimente el estado de nuestras orillas, sigo sin entender como hay gente capaz de disfrutar de una actividad como la pesca, entre mierda. Lo curioso es que esta persona vuelve al mismo puesto la semana siguiente a enmarcar sus vistas con plásticos y despojos.

Lo mismo ocurre con parte del sector del domingueo que disfrutan colocando sus tollas y enseres cerca de la basura que dejaron la semana pasada.

Otro caso son los vecinos de las riberas que vierten sus escombros, restos de poda, electrodomésticos, colchones, lo increíble es luego bajan a pasear a su perro entre la basura.

Para mi esta situación es desesperante, una de las partes que más disfruto de la pesca es el estar en contacto con la naturaleza y estas escenas de suciedad rompen por completo esa sensación.

Siempre que voy de pesca con mi hermano recogemos todo lo que podemos de nuestros puestos además de lo nuestro, por dos razones, una, no nos gusta estar entre mierda y dos creemos que aportamos un granito de arena a que nuestros parajes estén limpios.

Estoy convencido de que las personas que actúan así son una minoría, pero unos empañan la actuación de otros, depende de nosotros seguir inculcando a los demás buenos valores de conducta, y de una manera activa recoger un poco de esa basura, granito a granito todo mejorara.


Un saludo amigos